9.22.2009
9.18.2009
III Jornadas del Capítulo de Interconsulta y PSiquiatría de Enlace (Noviembre, 2009)
III Jornadas del Capítulo de Interconsulta y Psiquiatría de Enlace de APSA
Co-organizadas con el Servicio de Salud Mental del Hospital Central de San Isidro
"La Salud Mental en el Hospital General"
Aula Magna del Hospital Central de San Isidro "Dr. Melchor Ángel Posse"
Viernes 20 de Noviembre de 2009
Actividades
- 8:45 hs. Inscripción
- 9:00hs. a 10:00hs.
- Panel de Apertura.
Panelistas: Prof. Dr. Juan Carlos Stagnaro Dr. Juan Cristóbal Tenconi
- 10:00hs. a 10:30hs. Café
- 10:30hs. a 11:45hs.
- Mesa Redonda: “Atravesamientos institucionales en la Interconsulta y Psiquiatría de Enlace”
Coordinador: Dra. Ingrid Brunke
Panelistas: Dr. Guillermo Belaga, Dr. Juan Criscaut, Dr. Osvaldo Saidón
- 11:45hs. a 12hs. Café
- 12:15hs a 13:30hs.
- Taller de Discusión Clínica
Coordinador: Dr. Marcos Zurita
Presentadores: Dra. Ingrid Brunke, Dr. Javier Fabrissin, Lic. Mariela Trillo
Panelistas: Dr. Enrique Romero, Dr. Marcos Suffriti
Comité organizador: Dra. Florencia Bolaños, Dr. Javier Fabrissin, Dra. Silvia Khaski, Lic. Natalia López Fortini, Dr. Ronald Schimpf, Lic. Mariela Trillo
Actividad no arancelada. Se entregarán certificados de asistencia.
Lugar: Aula Magna del Hospital Central de San Isidro.
Av. Santa Fe 431, San Isidro.
Informes: Servicio de Salud Mental Htal. Central de San Isidro. Tel: 4512-3767.
APSA Rincon 355. Tel: 4952-1249
9.16.2009
BENEFICIO DE LA EXPERIENCIA GRUPAL: UNA EXPERIENCIA HOSPITALARIA EN CAPITAL FEDERAL (Andrea Pierri, 2009)
INTRODUCCIÓN
No es novedad que Buenos Aires atraviesa una coyuntura económica y social complicada. De hecho, la falta de recursos económicos se ve reflejada directamente en la desmotivación social. Sin embargo, es alentador observar cómo grupos de personas pueden dejar esto al margen, transformar las carencias en recursos y beneficiarse del trabajo grupal
Nuestro equipo ha reproducido el trabajo en grupo en diferentes células adaptándolo a cada modalidad (grupos con pacientes obesos, grupos de teatro, grupos de estudiantes de psicología, grupos deportivos, etc.). Sin embargo en este artículo vamos a comentar de la experiencia que desde hace tres años se lleva a cabo con una enfermedad epidemiológica llamada obesidad. En esta labor, privilegiamos el trabajo grupal tanto en el ámbito terapéutico como en el académico y producto de este esfuerzo, nace este artículo.
Esperamos poder transmitir al lector esta rica experiencia y compartir el entusiasmo que trae consigo el trabajo grupal.
GENERALIDADES
Los grupos terapéuticos tienen sus origen en la Segunda Guerra Mundial, Bion observa que los soldados pasaban por situaciones traumáticas donde necesitaban reunirse y en ese conjunto se generaba algo que resolvía los conflictos en forma conciente.
En la Argentina, Pichon Rivière originó la formación de grupos terapéuticos. De hecho, tomamos de él las ideas que refieren a cómo el grupo es una situación espontánea y la acción grupal puede ser regulada a fin de hacerlo eficaz. Esta técnica de grupos se llama grupos operativos y se caracteriza por estar centrada en forma explícita en una tarea.
Por otro lado, es importante notar que el grupo se organiza a partir de sus procesos, sus ilusiones, sus medios de identificación, sus transferencias y adquiere así cierta permanencia que le permite la realización de proyectos. De hecho, el contexto grupal reproduce la patología personal, la destraba desbloqueándola y posibilita ponerla en palabras. Con el sostén que provee arma una red que posibilita el desarrollo de las potencialidades de cada individuo, del propio grupo y de la institución a la que pertenece.
UNA EXPERIENCIA DE TRABAJO GRUPAL EN EL ÁMBITO CLÍNICO
La escucha terapéutica en los grupos adquiere un rol fundamental en el tratamiento de la obesidad. Esta es una enfermedad caracterizadas por alteraciones biológicas y psicológicas que se imbrican entre sí. Ante esta patología el paciente sufre ya que están comprometidos muchos aspectos de su personalidad, su autoestima, los modos de relacionarse, la sexualidad y el proyecto de vida.
Tratar la obesidad solo en su aspecto biológico enfrenta al médico con una serie de conductas que expresan la existencia de un grado de conflicto y dependencia del paciente frente a la comida.
A continuación presentamos algunos datos sobre el programa interdisciplinario en el que se inserta el abordaje grupal como herramienta terapéutica para tratar la obesidad.
La muestra con la que trabajamos tiene las siguientes características, tal como se puede observar en el cuadro 1. De las 111 pacientes participantes, el 40% ha permanecido más de 12 meses y el 54% más de 6 meses. Además el 65% se encuentra entre los 20 y 40 años.
Cuadro 1
Por otro lado, existen ciertos criterios de inclusión / exclusión para que una paciente sea admitida a los grupos terapéuticos, tal como se puede observar en el cuadro 2:
Cuadro 2
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El tratamiento está compuesto por un trípode:
- Consulta médica (una vez al mes).
- Consulta Nutricional (una vez por semana).
- Psicoterapia Grupal o Individual (una vez por semana).
Tiene como complemento:
- Actividad física (una vez por semana).
- A su vez los profesionales del equipo tienen reuniones periódicas interdisciplinarias con el objetivo de reforzar la alianza del médico con el paciente.
- Supervisiones psicopatológicas quincenales del material de registros clínicos
La experiencia clínica grupal con personas obesas nos permite observar cómo la comida es un verdadero sedante para estos pacientes, el obeso oscila entre la negación de su cuerpo y el consecuente ridículo o evitación fóbica que se refleja en el encierro.
La vivencia en un grupo es esencial para contrarrestar esto ya que permite a los integrantes ver qué sucede con el deseo del otro y darle forma a lo que aparece ignorado ya que, en el caso de los pacientes obesos, existe una falta de registro psíquico y corporal que les obstaculiza identificar sus dificultades. El escuchar que otros integrantes sufren de la misma manera, sirve a los demás ya que estos se sienten reflejados. Poco a poco en el grupo se van tejiendo lazos de respeto y ayuda al interior, ligando a los integrantes y generando algo más que la miseria del aislamiento. En el caso de las pacientes obesas esto es particularmente importante ya que se empieza paulatinamente a llenar las ausencias con vínculos y ya no con comida.
El desafío del trabajo clínico es que el paciente entienda que el comer compulsivo es un síntoma que encubre otros dolores y que atacando esto se producen los verdaderos cambios. Pero, para llegar a este punto, se necesita de un arduo trabajo y muchas veces los terapeutas vivimos la experiencia de cómo nuestros señalamientos chocaban con una capa de grasa.
Con todo, es sumamente satisfactorio escuchar cómo el paciente deja de hablar de calorías y dietas para dar espacio a su dolor. Poco a poco el espacio de interpretación les permite tomar contacto con su pensar obeso. A través de las distintas interpretaciones y señalamientos que se juegan en la dinámica grupal se llega a una comprensión y modificación del impulso, de la voracidad que insiste e imposibilita pensar. En el camino, surgen preguntas esenciales: ¿pueden dejar de ser gordos? ¿pueden renunciar a ese lugar donde todo es posible?
CIERRE
Si lo pensamos desde la vertiente social, el mundo consumista fabrica obesos y luego los discrimina. Desde los aspectos internos e inconscientes los pacientes con obesidad enfrentan fantasías de sentirse desechos, que ocupan lugares desvalorizados. Las condiciones en las que trabajamos en el Hospital Municipal son también desmoralizantes, por la falta de recursos, espacios sucios y descuidados. Ante este escenario que propone la obesidad con sus aspectos concientes e inconscientes el trabajo en el hospital podría reactivar todas estas fantasías de desecho y obstaculizar la dinámica del grupo, pero sin embargo el grupo, los lazos y el contacto con la palabra logra revertir los aspectos negativos. De hecho, la experiencia nos ha enseñado que los pacientes no se quedan en la queja sino que tienden a revalorizar la salud, a rescatar el espacio mental que potencia la terapia como una herramienta que les permite poder enfrentar una patología como la obesidad.
Podríamos decir que nuestra función como grupo terapéutico entrenado es contener, estudiar cada integrante de cada grupo y cada grupo particularmente para devolverles sus conflictos reparados los que servirán como herramientas en la vida cotidiana. Así, el grupo evita la intelectualización y psicologización del conflicto y puede reproducir lo que quedo congelado, cambiar y dar paso así a nuevas experiencias.
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Nuestro equipo de trabajo está formado por los siguientes terapeutas que colaboraron con la elaboración de este trabajo: Lic. Fernanda Fioranelli, Lic. Rocio Gabilondo, Lic. Gabriela Locatelli y Jimena Tortorella.
Etiquetas: investigación, teoría, trabajos

